Francisco Salamone  (Franchesco Salamone) nació en León Forte, Italia el 15 de junio de 1897 y murió en Buenos Aires el 8 de agosto de 1959. Fue un arquitecto italo-argentino, que vivió y trabajó en nuestro país. Se recibió de maestro mayor de obras en el colegio industrial Otto Krause de Buenos Aires y luego de inscribirse en la Universidad de Córdoba, obtuvo su diploma en sólo dos años,  de arquitecto primero y de ingeniero civil poco después (además de técnico y proyectista). Realizó 72 obras públicas en 31 localidades de 18 partidos de la provincia de Buenos Aires, entre los años 1936 y 1940.  En esos años, Manuel Fresco, gobernador de la provincia de Buenos Aires, le encargó a Salamone,  diseñar y edificar  obras trascendentales para la arquitectura pública, de manera simultánea en 18 partidos, 31 ciudades y pueblos, en el marco de un proyecto que pretendió dignificar una serie de pueblos fundados un siglo antes como fortines.

   Su trabajo se  caracterizó por usos originales del espacio, torres altas, líneas rectas y simetría. Sus obras son cementerios, mataderos y palacios municipales; aunque también incursionó en el diseño de espacios públicos plazas, mobiliario urbano, delegaciones municipales, mercados  y escuelas, que encarnan el modernismo en diferentes ciudades y pueblos bonaerenses. El gran aliado material de Salamone en esta tarea fue el hormigón (llamado por entonces “piedra líquida”), una innovación que permitía no sólo conquistar las alturas sino que además poseía una elocuencia hasta entonces inimaginable. El interés y la singularidad de sus proyectos, imposibles de encasillar estilísticamente, reside en la combinación de art decó, futurismo y funcionalismo en escala monumental.

   De gran valor identitario y cultural para las comunidades en las que están inmersas, sus creaciones han sido declaradas “Patrimonio Cultural de la provincia de Buenos Aires” por la ley provincial N° 12.854 en el año 2001, y muchas de ellas “Monumentos Históricos Nacionales” por el decreto N°1138 del año 2014.

   En el circuito turístico denominado “Los Caminos de Salamone” se presentan sus obras en diez municipios, una reseña fundamental para entender el gran legado que lo consagra.

LAPRIDA

   En esta ciudad, cabecera del partido homónimo, que se ubica en el centro sur del territorio bonaerense, el arquitecto Francisco  Salamone proyectando y dirigiendo obras a mediados de la década del 30, dejó plasmada varias obras monumentales, que se destacan dentro de la arquitectura de la ciudad, y que lleva actualmente,  a recibir la identificación de:  “Laprida: corazón de las obras de Salamone”.

Centro de Interpretación de la Obra de Salamone

   En el año 2013 se crean Centros de Interpretación de la Obra de Salamone, en algunas localidades (Laprida, Azul y Saldungaray),   con el objetivo la interpretación, preservación y la difusión de su patrimonio artístico y cultural. El Centro de Interpretación en la ciudad de Laprida fue inaugurado el 10 de Octubre de 2013. Este emblemático lugar, representa  un espacio que está presente en la vida cultural de la localidad. Además, actualmente funciona en el lugar la oficina de información turística.

Palacio Municipal – Ubicado en pleno corazón de la ciudad, frente a la plaza central, con su torre enfrentada, y más alta aún, que la torre de la Iglesia, se encuentra el edificio del Palacio Municipal, que fue inaugurado en 1939. Desarrollado a partir de una simetría axial, este edificio organiza interiormente la distribución de las dependencias y la fachada se remarca con la presencia de la gran torre del reloj, que junto con elementos verticales de hormigón en las alas laterales le otorgan ritmo y proporción a la composición. El hormigón, la mampostería y el característico zócalo de piedra, conforman las cualidades constructivas y estructurales de la obra. La escala monumental y la altura de la torre, hace del edificio un referente urbano. La singularidad formal y expresiva del Palacio Municipal sólo es comparable con la particular “fuente-macetero” ubicada en el centro de la plaza Pedro Pereyra. El Palacio Municipal se convirtió en un símbolo identitario de la comunidad de Laprida. Construido en 1937 el edificio forma parte de las obras proyectadas y dirigidas por Francisco Salamone para el distrito lapridense.

   La obras de Salamone han sido declaradas: Patrimonio Cultural del Municipio; Patrimonio Cultural Provincial por la ley N°12.854, sancionada por el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires en el año 2001; y ‘Bien de Interés Histórico Nacional’ a través del decreto 1138/2014, por el poder Ejecutivo Nacional.

Portal del Cristo del Cementerio

   Imponente y majestuoso, luce el portal del cementerio, diseñado en el año 1936,  con una altura de 30 metros y un Cristo en cruz de 11 metros, considerado de los más altos de Sudamérica. La escultura del Cristo central de la obra fue destinada en los años 1937-1938 al escultor de reconocida trayectoria nacional e internacional, Santiago José Chierico. El Portal del Cementerio fue restaurado en el año 2006.

   La composición de la planta responde a una asimetría axial, que se refuerza con la centralidad marcada por la forma circular del vestíbulo, flanqueado por otros espacios desde donde se despliegan sendas alas correspondientes a los nichos. Esta simetría se repite en la imagen de la fachada principal, caracterizada por sus componentes expresionistas como el cono central que apunta a la gran cruz y dos conos laterales. La cruz, se recorta sobre el plano con “rajas” que junto con los plegados refuerzan la verticalidad. Merece especial atención la escultura del cristo cuya estética “hierática” responde a la exigencia de Salamone para concialición con el conjunto arquitectónico.

Declarado ‘Monumento Histórico Nacional’ a través del decreto 1138/2014, por el Poder Ejecutivo Nacional.

Plaza central: Pedro Pereyra

   La Plaza Central Pedro Pereyra, en su concepción arquitectónica se organiza a partir de una doble simetría axial con dos ejes ortogonales que dividen a la plaza en cuatro cuadrantes. Los caminos principales son rectos y están tratados con solados. En su intersección se destaca la fuente macetero, jerarquizando el centro geométrico de la plaza. El resto del equipamiento, diseñado por Francisco Salamone, bancos y farolas, se distribuye proporcional y simétricamente en los cuatro cuadrantes. Los caminos curvos de granza configuran áreas de permanencia de cada uno de los cuadrantes contenidos por cercos vivos. La plaza cuenta con una variedad de especies vegetales, principalmente coníferas.

Ex corralón Municipal

   Francisco Salamone diseñó y ejecutó el edificio del Corralón Municipal en el año 1937, como también el tanque de agua que se encuentra en el mismo predio. Adoptando en este caso,  un estilo neo-colonial. Este edificio, conjuga tres salientes en relieve en su fachada; la primera circular en el centro, la segunda ondulante tipo espadaña con un vano de luz, y la posterior izquierda clásica. La empresa constructora fue la de Oscar López Méndez, la misma que se encargó de las demás obras de Salamone en Laprida.

Ex Matadero Municipal Modelo

 Construido por Salamone en entre los años1937/38.  La construcción  pertenece a la serie de mataderos pequeños, es decir, con una sola cadena de producción, al igual que los de Tres Lomas, Pellegrini, Guaminí, Saldungaray y Vedia. En estos edificios, el espacio principal está constituido por la sala de faenas en la planta circular, a la que se adosan los cuerpos de servicios complementarios. La composición general responde a un orden simétrico que se refleja en la organización de la fachada, la simetría se rompe con la incorporación de la torre tanque, que posee un remate de gran plasticidad geométrica. Éste junto a los demás  que construye Salamone, fueron los primeros mataderos públicos que tuvo la República Argentina. El Ex Matadero Modelo se destaca por la singularidad de la torre que luce en su fachada y por el mismo zócalo de piedra que Salamone coloca en el Portal del Cementerio y en el Palacio Municipal.

Delegación Municipal de San Jorge

  San Jorge es una pequeña localidad rural del distrito lapridense. En este lugar, el arquitecto e ingeniero  Francisco Salamone adoptó para la construcción de la Delegación Municipal, el estilo neo-colonial. Se destaca por el detalle en fachada de elementos geométricos decorativos y su tipografía art decó.

Fuente: Centro de Interpretación  de la obra de Salamone en Laprida (centrosalamonelaprida@gmail.com – Tel: 2284 301665)

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