VILLA TRAFUL

   Situada frente a la costa sur del lago Traful, en la zona cordillerana de los Andes, en el departamento Los Lagos, al suroeste de la provincia del Neuquén, y formando parte del Parque Nacional Nahuel Huapi, se encuentra esta aldea de montaña, denominada Villa Traful.

   Su denominación es de origen mapuche y proviene del topónimo “Travül”, que significa junta o unión, haciendo referencia a la junta de los ríos Traful y Limay en la hoy Confluencia Traful, situada a 34 kilómetros de la localidad por la RP Nº 65.

DESARROLLO DE VILLA TRAFUL

El nacimiento de la villa se produjo el 30 de noviembre del año 1936, a través de una resolución de la entonces Dirección de Parques Nacionales, autorizando el loteo. Rápidamente fueron adquiridos por algunos pioneros argentinos y por inmigrantes europeos, quienes comenzaron a vislumbrar el gran futuro de la actividad turística de la zona. A partir de allí, se inicia la construcción de los primeros servicios de la villa. Años más tarde, el 29 de mayo de 1969, el gobierno de la provincia del Neuquén decide la creación de la Comisión de Fomento, con el objetivo de propulsar el desarrollo turístico de la localidad, produciéndose entonces los primeros adelantos en servicios de infraestructura: energía eléctrica, puesto sanitario, destacamento policial, albergue escolar, etc.

Quedaba un solo impedimento para afianzar el desarrollo de la Villa: el hecho de estar inserta dentro de un Parque Nacional. Esto llevó a que durante varios años sus pobladores gestionaran ante el Estado Nacional su desafectacion, lo que se concretó mediante la Ley Nacional 24302 en el año 1994, y las cedió a la provincia del Neuquén. De esa forma, pudo planificarse un modelo de aldea basada en el desarrollo sustentable, y con una muy baja densidad poblacional. Motivo por el cual se creó la Comisión de Desarrollo de Villa Traful,  con el fin de activar el turismo dentro de un marco de protección y conservación del medio ambiente.

Paraíso Natural

   Las formas caprichosas de las rocas basálticas producidas por la acción de la erosión, bosques de cipreses, coihues, lengas, radales, ñires, notros, helechos, enredaderas y musgos;  sumándose las cascadas y arroyos que surcan de las laderas de la cordillera, forman un verdadero paraíso natural. Villa Traful, se caracteriza por su belleza paisajística en armonía con el paisaje y libre de todo tipo de contaminación. Rodeada de exuberantes bosques  y la majestuosidad de las formas de la cordillera andino patagónica, conserva un estilo turístico que ha privilegiado la conservación del paisaje y el espíritu montañés, rodeada por un área protegida, constituyendo el turismo la principal actividad económica lo que se traduce en la presencia de hosterías, cabañas, campings, restaurantes, parrillas, rotiserías, casas de té, artículos regionales y artesanías. Su característica arquitectónica especial,  se manifiesta en el uso de los materiales característicos de la zona,  como madera y piedra, que conjuntamente con el entorno paisajístico le dan un carácter único de aldea de montaña.

ACTIVIDADES Y LUGARES DE INTERÉS

   Entre varias actividades deportivas como trekking, cabalgatas, mountain bike, sobresale la pesca deportiva debido a la gran variedad de especies ícticas (trucha arco iris, marrón, salmón y fontinalis) que pueblan el lago Traful y los cursos de agua (ríos Machico, Pichi Traful y arroyo Catarata). Además, es uno de los pocos ambientes favorables donde se desarrolla el salmón encerrado, especie muy codiciada por los pescadores deportivos.

   Por los faldeos de la montaña y entre bosques de coihues y ñires se descubren numerosos atractivos turísticos como las Cascadas Coa Có y Blanco, Cerro Negro, Cascada Ñivinco y Pichi Traful, entre otras, que permiten caminatas, cabalgatas, excursiones terrestres y lacustres. Desde la zona denominada del Cerro Negro y Penitentes, se aprecia desde sus miradores el lago,  las imponentes figuras del volcán Lanín (del lado argentino)  el volcán Villarrica (del lado chileno). Desde el mirador Traful, un punto panorámico de excepcional belleza, se obtiene una vista indescriptible del lago y cerros circundantes.

   Mediante  viajes lacustres por el lago Traful,  que tiene una inigualable belleza, se puede  conocer el “Bosque Sumergido”, tratándose de unos 60 cipreses secos que se yerguen desde el lecho del lago, sobresaliendo en algunos lugares. Y atravesando el lago se encuentra la Gruta de la Virgen Stella Maris, situada en un acantilado de roca basáltica, que tiene una altura de 7 metros y dos galerías donde las estalactitas se conjugan con helechos y flores silvestres.

Fuente: Ministerio de Turismo de la provincia del Neuquén

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